El idiota de los boletos

Desde pibe junté boletos de colectivo con una pasión que para muchos era excesiva, por eso en el barrio me conocían como el idiota de los boletos. El destino hizo que la colección se perdiera entre mudanzas y mala vida. El progreso acabó con los boletos de colectivo y ahora solo me queda la fútil tarea de recrearlos uno a uno hasta rehacer mi añorada colección.